Campylobacter es la principal causa de contaminaciones alimentarias en el Reino Unido, siendo responsable, cada año, de 460.000 casos, 22.000 hospitalizaciones y 110 fallecimientos, según los datos de la Agencia británica de Seguridad Alimentaria (FSA). La mayor parte de los casos proceden de la carne de pollo. En un muestreo llevado a cabo por la FSA en 2007/08, se constató que el 65% de la carne de pollo puesta a la venta estaba contaminada por Campylobacter. 

 

La FSA ha reconocido que no ha habido evidencia de cambio en la proporción de pollos altamente contaminados desde 2008. La FSA distingue tres categorías de niveles de contaminación y actualmente, el 27% de las aves están en la categoría más alta. Una de las principales prioridades de la FSA es reducir la contaminación por Campylobacter y ha impuesto como objetivo que para 2015, el porcentaje de aves altamente contaminadas se reduzca del 27% al 10%. Si este objetivo se consiguiera, se podría reducir en un 30% el número de casos de contaminaciones alimentarias por Campylobacter.

Para conseguir el objetivo de la reducción de la presencia de Campylobacter, la FSA ha presentado un plan que va a encaminado a mejorar la información de todos los niveles de la cadena, a adoptar medidas para la reducción del riesgo de la contaminación bacteriana en todos los eslabones de la cadena, a aumentar la concienciación de las personas que manejan carne de ave refrigerada, así como a continuar apoyando la investigación.