Una investigación noruega ha puesto de manifiesto que las temperaturas por encima de los 6ºC y las lluvias frecuentes son dos factores que favorecen la infección de los broilers con la bacteria patógena Campylobacter.

En la investigación se quiso detectar cuales eran las zonas de Noruega con mayor incidencia de campylobacter en pollo, observándose la correlación entre los mayores niveles de infección en las zonas con temperaturas y precipitaciones más elevadas.

Estos resultados están relacionados con otra investigación danesa previa, que mostró que la presencia de moscas influía en la mayor infección con la bacteria. Las moscas tienen mayor actividad con temperaturas superiores a los 6-8 ºC, con lo que a mayor temperatura, más moscas y mas infección de Campylobacter. Una medida para prevenir la infección es prevenir que los pollos entren en contacto con las moscas.

La fuente de agua usada en la explotación es también otro factor que incide en la mayor o menor incidencia. En la investigación se comprobó que en las explotaciones que tenían su propios pozos para abastecerse, el riesgo de Campylobacter era más elevado que en las que se abastecían con agua de la red, lo que muestra la importancia de contar con agua de calidad de cara a no infectarse con la bacteria.

Esta investigación, publicada en Science Daily, ha sido financiad por el Consejo noruego de investigación y llevada a cabo por The National Veterinary Institute entre 2006 y 2010.


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